
Renuncia
Redrado. Se quedó todo lo que pudo para desgastar al Gobierno. Dañarlo, mutilarlo en "los mercados" y sumar en la saga pos "
instituciones".
Hasta en su conferencia se hecho un par de párrafos
adueñandose de los logros de la política económica, como si el
BCRA fuera un poder del estado que desarrolla políticas autónomas de las que define el Gobierno. Aunque sin dejar de lado su ortodoxia
berreta y
pretendiendo mostrarse como un técnico independiente de la política
Es un
caradura, que ni siquiera se banca esperar el proceso que él mismo reclamó, que él mismo estableció como imprescindible y que los principales medios mostraron como un proceso ineludible para removerlo.
Todos sabíamos -el también- que su suerte estaba
echada, nadie puede seguir siendo funcionario de un Gobierno -que lo designó- y que no lo quiere como tal.
Fiel a sus principios intenta hacer lo que
intentó hacer aquel Menem del 2.003 que le negó a
Nestor Kirchner la
legimitación por la mayoría que era necesaria ante la debilidad que atravesaba el sistema democrático.
Redrado arrugó igual que
Menem, pero ambos arrugan para hacer daño.
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